miércoles, 29 de marzo de 2017

Panacotta de mandarina y galletas (sin gluten)

¡Hola de nuevo!

Ya estoy aquí otra vez, para poneros otra deliciosa recetita, pero esta vez un poquito más ligerita. Que también hay que cuidarse un poquito, ¿no creéis?

Se trata de una panacotta de mandarinas y galletas. Un postre fresco y ligero, que no nos hará sentirnos culpables, jaja. Además, es super suave y cremoso, y muy rápido de hacer, por lo que os animo a que lo hagáis cuanto antes, y disfrutéis de un delicioso postre de mandarina.

Esta receta era para el reto "Alfabeto dulce", que tampoco se si llegaré, pero bueno, eso no importa mucho para que la podáis hacer.

Y como ya estoy un poquito mejor, espero poder poneros muchas más, que tengo muchas recetas en el tintero que aún no conocéis. ¡Y eso no puede ser!

Y bueno, sin enrollarme más, nos ponemos ya con la receta.

¿Quieres un postre fresco con mandarina? ¡Pues aquí tienes uno delicioso!


PANACOTTA DE MANDARINAS Y GALLETAS

Ingredientes (10-12 unidades):

Para la crema:

  • 8 láminas de gelatina
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 900 g de nata para montar
  • 80 g de panela
  • 360-400 ml de zumo de mandarina (más o menos 4 mandarinas)


Para la base:

  • 260 g de galletas sin gluten trituradas (Gullon)
  • 1 cucharada de panela
  • 100 g de mantequilla


Preparación:

Primero, preparamos la base de galletas, con la que cubriremos los moldes individuales que hayamos elegido. Para ello, derretimos la mantequilla y la juntamos con las galletas y la panela, mezclándolo muy bien. Dividimos la base entre los moldes, y lo extendemos por el fondo y las paredes, aplastándolos muy bien.

      

Dejamos reposar en la nevera y nos ponemos con la crema.

Antes de nada, ponemos la gelatina en agua fría para que se hidrate. Luego, ponemos en un cazo todos los ingredientes de la crema, menos la gelatina, y calentamos a fuego medio, hasta que reduzca un poco.

   

Cuando tenemos una crema un poco espesita, retiramos del fuego y echamos la gelatina bien escurrida, mezclando hasta que esté bien disuelta.

   

Dejamos templar un poco, removiendo de vez en cuando, y sacamos los vasitos con la base de galletas de la nevera. Repartimos la crema entre todos, y dejamos templar. Cuando están casi fríos, los ponemos en la nevera y dejamos reposando unas 6 horas o toda la noche.

   

Y ahora... ¡a disfrutar de un delicioso, ligero y fresco postrecito de mandarina!

Espero que os guste tanto como me encantó a mí, y que no tardéis mucho en hacerlo. Para que podáis disfrutar de este delicioso postre cuando queráis, y sin ningún remordiento después.

   

¡Así que espero vuestros comentarios con mucha ilusión y saber qué tal os han salido!

Nos vemos en la próxima receta.

Muchos besitos frescos para tod@s.




"En una rosa, caben todas las primaveras" Antonio Gala.

martes, 28 de marzo de 2017

Cheesecake de pitaya y coco (sin gluten)

¡Hola de nuevo!

Sí, sigo viva, de momento... Jaja...

Porque ahora estoy recuperándome un poco en la cama, de unos días muy malitos... Y que espero que no se repitan. ¡Qué tengo ganas de hacer muchas cosas!

En fín, solo me pasaba por aquí para publicaros unas recetitas nuevas, para que no os aburráis mucho, hasta que me recupere del todo, y entonces os pueda bombardear con nuevas e increíbles recetas.

La que os pongo ahora es o era, porque como siempre se me olvida publicarla y luego voy pillada de tiempo, para el reto "Dis-fruta", que no se si llegare a tiempo. Pero como me salió tan rica, no podía dejaros sin la posibilidad de probarla.

Este mes, en el reto tocaba coctelera tropical, y ya podéis imaginar la cantidad de recetas frescas y veraniegas que se pueden hacer con esas maravillosas frutas. Así que, como últimamente ando muy enamorada de las tartas de queso, no podía ser menos que elegir una deliciosa... ¡Cheesecake de pitaya y coco!

Además, esto también nos sirve para dar paso a la primavera, y aprovechar esos días de solecico rico, que ya van a empezar a venir. ¡Que ya hay muchas ganas!

Y por ello os animo a que hagáis esta deliciosa cheesecake, que os recordará a esos días de calorcito y os transportará al paraíso tropical. Jaja...

Es fresca y no muy dulce, así que es perfecta para comenzar con la operación bikini...

¡Aunque luego la intente sabotear! Jaja... Pero yo ya os he animado a empezarla, jiji.



Bueno, que no me enrollo más, a ver si os puedo poner más recetitas... Total, en la cama poco más se puede hacer... Jajaja.

¡Ainsss! ¡Cómo me gustaría tomarme ahora un buen trozo de esta cheesecake!

¿Y tú? ¡Pues corre, apunta lo que necesitas!



CHEESECAKE DE PITAYA Y COCO

Ingredientes:

Para la masa:


  • 200 g de harina de arroz
  • 200 g de harina de coco
  • 20 g de harina de avena
  • 70 g de azúcar moreno
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 300 g de mantequilla fría en cuadraditos
  • 1 huevo L
  • 180 g de leche fría


Para el cheesecake:


  • 2 pitayas rojas y grandes trituradas (1/2 en trocitos)
  • 150 g de coco rallado
  • 600 g de philadelphia
  • 150 g de azúcar panela
  • 2 cucharadas de miel
  • 100 g de harina de coco
  • 5 huevos
  • 400 ml de crema de coco


Para la salsa:


  • 1 pitaya triturada
  • 2 hojas de gelatina
  • 2 gotas de limón
  • 70 g de agua
  • 3 cucharadas de coco rallado
  • 1 cucharada de miel


Para decorar:


  • Coco rallado


Preparación:

Lo primero que haremos, después de pesar todos los ingredientes, será preparar la base. Para ello, mezclamos en el bol de la amasadora todos los ingredientes, menos la mantequilla y el huevo. Luego, lo mezclamos con el huevo, e incorporamos la mantequilla, cortada en daditos. Amasaremos a velocidad baja-media, mientras echamos la leche, hasta obtener una masa uniforme y que no se pega en las manos.

         

Cuando la tenemos lista, hacemos una bola y la ponemos en un film transparente, para guardarla en la nevera. Durante unos 30-45 minutos.

   

Precalentamos el horno a 180 ºC, y engrasamos un molde desmoldable con mantequilla.

Sacamos la masa de la nevera y amasamos un poquito más, con ayuda de 2 film y un rodillo, estiramos un poco la masa, la colocamos sobre el molde y, apretando con los dedos o un vaso, vamos repartiéndola para que queden todos los lados bien cubiertos. Pinchamos toda la superficie con ayuda de un tenedor, y metemos en el horno.

   

Hornearemos unos 10-15 minutos, y sacaremos del horno, mientras preparamos el relleno.

En el bol de la batidora, mezclamos a velocidad baja el queso con la panela y la harina de coco. Cuando tenemos una mezcla homogénea, y sin dejar de remover, incorporamos los huevos uno a uno, dejando que se integren bien antes de echar el siguiente.

                                                                       

Después, añadimos la crema de coco y la miel, y seguimos mezclando sin aumentar la velocidad. Sin dejar de remover, echamos la pitaya y el coco.

      



Cuando lo tenemos todo bien mezclado y con un color purpura precioso, lo echamos sobre la base y alisamos la superficie.

Metemos en el horno y horneamos durante 30 minutos, a 180 ºC, y luego, durante unos 60 minutos más, a 160 ºC. Estará lista cuando esté toda la superficie cuajada, y al tocarla no se pegue en el dedo.



   

Sacamos del horno y la dejamos enfriar en una rejilla.

Mientras se enfría, preparamos la salsa. Para ello, primero ponemos la gelatina en agua fría para hidratarla. Luego, en un cazo, ponemos a calentar la pitaya triturada, el coco, el agua y las gotas de limón. Dejamos hervir durante unos 5 minutos y retiramos del fuego. En este momento, escurrimos la gelatina y la añadimos a nuestra mermelada de pitaya, removiendo hasta que se disuelva por completo.

      



Cuando está lista, desmoldamos la tarta y le echamos la salsa por encima, dejando que caiga un poco por los lados. Colocamos el coco rayado por encima, para decorar, metemos en la nevera y dejamos enfriar durante 6 horas o toda la noche.

Después, la sacamos, la colocamos en un plato bonito (aunque mejor si lo hacéis cuando la desmoldéis)...

¡Y ya podemos saborear nuestra deliciosa cheesecake tropical!


Espero que os guste mucho, y que la probéis lo antes posible, porque está buenísima. Y no dudéis en contarme vuestra experiencia y qué os ha parecido. ¡Os espero como siempre en los comentarios!

Y nos vemos en la próxima receta.

Besitos tropicales para tod@s.




"La mala noticia es que el tiempo vuela. La buena noticia es que tú eres el piloto". Michael Althsuler.