martes, 16 de mayo de 2017

Cheesecake de mango (sin gluten)

¡Hola mis amores!

Ya estoy por aquí de nuevo, aunque os dije que os iba a traer una receta contra la operación bikini... La verdad es que he sido buena, y de momento la receta de hoy es un poco ligerita, así que la podéis tomar sin remordimientos...

Bueno, a no ser que os comáis la mitad vosotros solos, en ese caso puede que un poco sí, jaja. Aunque, os debo confesar, que si me dejaran, yo me la zampaba entera... Ni mitades ni nada. ¡Toda enterica para mí! Jaja.

Y es que me encanta, creo que de momento es de mis cheesecakes preferidas, porque es fresca, no muy dulce, suave en la boca y el delicado sabor a mango que te deja en cada bocado te hace amarla más y más. Hasta que te das cuenta de que se acabó tu trozo, y entonces miras con cara de pocos amigos a tus invitados, porque quieres guardártela toda para ti... ¡y comértela entera! Jaja.

Supongo, que ya habréis adivinado de que se trata, ¿no?

Exacto, es esta deliciosa y maravillosa... ¡Cheesecake de mango!

Aunque me gustaría quedármela solo para mí... Pero de pequeña, mi mami me enseño que eso no estaba bien (jaja), así que voy a ser una niña buena y la voy a compartir.

Pero... otra cosa será que vosotros no la queráis compartir... Jajajajajaja...

En fin, que me enrollo mucho y al final no la vais a probar...

Así que, sin nada más que decir, os dejo solos con él, para que decidáis que hacer, si compartirlo o no. Jajajajajaja...

¡Vamos a la cocina! ¡Y dejaros sorprender por su sabor!

CHEESECAKE DE MANGO

Ingredientes:

Para la base:


  • 250 g de galletas sin gluten (Gullón)
  • 1 cucharada de panela
  • 100 g de mantequilla


Para el cheesecake:


  • 2 mangos grandes triturados
  • 700 g de philadelphia
  • 100 g de azúcar panela
  • 1 cucharada de miel
  • 3 cucharadas de harina de arroz
  • 5 huevos
  • 100 ml de nata para montar


Para la salsa:


  • 1 mango grande
  • Agua
  • 1 cucharada de limón
  • 1 cucharada de miel


Para decorar:


  • Láminas de mango


Preparación:

Lo primero que haremos, después de pesar todos los ingredientes, será preparar la base. Para ello, trituramos las galletas y las mezclamos con la panela y la mantequilla derretida, hasta obtener una pasta de galletas, que se desmiga muy poquito.

   

En un molde redondo, apto para el horno y que se pueda desmoldar, echamos esta pasta de galletas, y la extendemos muy bien por toda la base. Por último, con ayuda de un vaso, hacemos un poco de presión sobre toda la superficie para sellarlo bien y que quede más compacto. Y guardamos en la nevera mientras hacemos el relleno.

Precalentamos el horno a 190 ºC.

En el bol de la batidora, mezclamos a velocidad baja el queso con la panela y la harina de arroz. Cuando tenemos una mezcla homogénea, y sin dejar de remover, incorporamos los huevos uno a uno, dejando que se integren bien antes de echar el siguiente.


      

Después, añadimos la nata y la miel, y seguimos mezclando sin aumentar la velocidad. Sin dejar de remover, echamos los mangos triturados.

   

Cuando tenemos una mezcla homogénea, y de un color un poco anaranjado, sacamos la base de la nevera. Echamos la masa del relleno por encima y alisamos la superficie.

   



Metemos en el horno y horneamos durante 30 minutos, bajándolo a 180 ºC, y luego, durante unos 60 minutos más a 160 ºC. Estará lista cuando esté toda la superficie cuajada, y al tocarla no se pegue en el dedo.

Sacamos del horno y la dejamos enfriar en una rejilla, separando con cuidado los bordes del molde.

Cuando esté totalmente fría, sin desmoldarla, la metemos en la nevera unas 6 horas, o mejor toda la noche.

Pasado ese tiempo, o un poco antes, preparamos la salsa de mango. Para ello, ponemos a calentar en un cazo el mango, cortado en trozos grandes, con el limón, la miel y un poquito de agua (más o menos hasta la mitad del mango). Dejamos hervir durante unos 5-10 minutos y retiramos del fuego. Retiramos un poquito del exceso de agua, y lo trituramos muy bien.

Cuando está lista, desmoldamos nuestra cheesecake y echamos la salsa de mango por encima. Metemos en la nevera, para que se enfríe y cuaje un poco. Mientras, cortamos tiras muy finitas de mango.


Un poco antes de servir, la sacamos de la nevera y la decoramos con nuestras tiras de mango, de forma que el mango cubra toda la superficie. Reserva en la nevera.

¡Y ha disfrutar del delicioso sabor a mango de esta maravillosa cheesecake!

Ahora ya os toca a vosotros decidir que hacer con ella, si compartirla o no. Aunque espero que seáis buenos como yo, y la compartáis un poquito, aunque sean las migas, jaja.


Os dejo saboreandola, mientras preparo la próxima receta; que, si os digo la verdad, no se qué será, así que... ¡sorpresa, sorpresa!

Recordad que os espero en los comentarios y en el facebook, para saber vuestra experiencia y qué os ha parecido. Y si os ha gustado mucho, mucho, podéis seguir el blog para no perderos nada de nada, y ayudar a que se conozca mucho más.










Un besito muy dulce y nos vemos pronto.

¡Feliz día a todos!



"Cualquier cosa que la mente del hombre puede concebir y creer, puede ser conseguida." Napoleon Hill.

miércoles, 26 de abril de 2017

Bundt cake de pomelo, limón y canela (sin gluten)

¡Buenos y felices días para todos!

Por fin puedo pasarme por aquí un ratillo, que estos días tengo mucho lío. Pero poco a poco lo vamos organizando, jaja.

Además, hoy os traigo una sorpresita, y es... ¡una video-receta! Por fin, jeje. Y no solo eso, sino que habrá muchas más. Poco a poco, vamos mejorando los videos y la forma de prepararlos, para poder poner muchos más, y que podáis seguir mejor la receta.

Antes de nada, si hay algún fallo, lo siento... ¡que aun estoy empezando! Jeje.







Bueno, la receta que os traigo hoy es para el reto "Dis-fruta", que este mes a tocado el... ¡POMELO! Y no os imagináis el reto que ha supuesto para mi esta fruta, ya que me resulta muy amarga y no me gusta para nada. Así que tenía que conseguir una receta en la que se notara el sabor del pomelo, pero si dejarte el amargor final, que te puede estropear la receta. ¡He allí mi dilema!


Así pues, después de mucho pensar, se me ocurrió la maravillosa idea de juntarlo con la canela y el limón, y hacer un bundt cake esponjoso y ligero para el desayuno.

¡O eso creo yo!

Si no, os animo a que la probéis y juzguéis por vosotros mismos.

¡Vamos chic@s! Sacad vuestras herramientas y a por este tentador bundt cake.

BUNDT CAKE DE POMELO, LIMÓN Y CANELA




Ingredientes:

Para el bizcocho:


  • 6 huevos
  • 210 ml de aceite de oliva virgen
  • 300 g de azúcar moreno
  • 200 g de azúcar blanco
  • 300 g de harina de arroz
  • 200 g de Mix Dolci de Schär
  • 100 g de almendra molida
  • 1 cucharadita de levadura
  • 2 cucharadas de canela
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1/8 cucharadita de goma xantana
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 limón
  • 1 pomelo
  • 2 ramas de canela
  • 1 vaina de vainilla
  • 260 ml + 100 ml de leche entera sin lactosa


Para el glaseado:


  • Medio zumo de pomelo
  • 1/2 cucharadita de canela
  • Azúcar glas, hasta que espese


Preparación:



Para hacer este bundt cake, después de preparar todos los ingredientes, exprimimos el pomelo y el limón, y reservamos el zumo.

En un cazo, ponemos la leche, las ramas de canela, la vaina de vainilla abierta y las mitades del pomelo y el limón. Ponemos a calentar a fuego medio, hasta que empiece a hervir un poquito, y la leche se haya cortado, obteniendo así el suero de leche. Retiramos del fuego y reservamos.

Precalentamos el horno a 190 ºC.

Mezclamos las harinas con la canela, la levadura, la goma xantana y el bicarbonato, tamizamos y reservamos.

En un bol, batimos los huevos, hasta que estén un poco espumosos, y los mezclamos con los 2 tipos de azúcar y el aceite. Añadimos la almendra molida y la sal, y seguimos batiendo.

Colamos la leche infusionada o suero de leche, y la mezclamos con los 2 zumos y los 100 ml de leche, removemos y dejamos reposar.

Mientras, echamos poco a poco la mitad de la mezcla de harinas a nuestra masa, y vamos mezclando. Añadimos la mitad del suero y los zumos, mezclamos e incorporamos el resto de las harinas. Por último, añadimos el resto de los líquidos y removemos muy bien.

Engrasamos el molde de bundt cake, y lo rellenamos con la masa, dejando unos 2 dedos de borde, para que no se nos salga luego. Horneamos durante unos 50-60 minutos, bajándolo a 170 ºC.

(Aunque, probablemente, también tendréis que preparar otro molde más pequeño, ya que sobrará masa.)

Cuando lo sacamos del horno, lo dejamos enfriar en una rejilla, hasta que casi está completamente frío, y lo desmoldamos, para que termine de enfriarse.

Ahora, podemos preparar el glaseado de pomelo, para ello, mezclamos el zumo con la canela y el azúcar glas, hasta que adquiera una textura un poquito densa.

Ponemos el bundt cake en un plato bonito, y le echamos el glaseado por encima, decoramos con unas ralladuras de limón. Y si tenéis, con unas bonitas flores comestibles.

¡Quedará precioso!

Y ahora... ¡a disfrutar de la merienda!

Espero que os guste mucho y que lo disfrutéis igual que yo.

¡Os sorprenderá su sabor!

Y ahora, os dejo. Pero solo para poder idear nuevas y sorprendentes recetas, para sabotearos la operación bikini, que no podréis empezar. Jiji.

Aunque siempre podéis hacer deporte después, así no os sentiréis culpables.

Yo lo hago... ¡y funciona! Jajaja




"Dios puso las mejores cosas de la vida, en el lado opuesto al terror." Will Smith