domingo, 25 de octubre de 2015

Delirios antes de tu primera carrera... ¡y comida mexicana!

Nervios, nervios...
Ahora solo siento eso: NERVIOS. Los minutos pasan, y cada vez se acerca más el momento de correr mi primera carrera: dudas, miedos, alegrías, nervios... Todo se junta en esos días, horas, minutos... Previos a la carrera. Aunque una cosa tengo claro, y es que, aunque sea despacito como una abuelita, la acabaré ¡CORRIENDO! Se que puedo, que seré capaz, pero en estos momentos piensas: ¿qué será más fuerte mi cabeza o mi cuerpo? ¿quién ganara? Porque ya me diréis que hacéis, cuándo tu cabeza dice vamos allá, pero notas que las piernas te arden, y que por mucho que lo intentes, no se mueven tanto como tú quieres. Bueno, no se qué pasará mañana, pero pase lo que pase quiero disfrutar, pasármelo genial, y ser capaz de olvidarme del cansancio para conseguir llegar a meta entera, y no dejar cachitos míos por el camino (jaja, soy más exagerada...).
Además, no la correré sola, y eso me da mucha más fuerza, saber que una de las personas que más quieres, va a estar contigo en esos momentos, que no te va a dejar atrás, que no te va a dejar rendirte y que te va a dar ánimos para que sigas adelante, te da más ganas de conseguirlo.
En fin, que mis delirios no se acaban nunca, jeje. Mañana veremos que tal me sale, la verdad es que tengo muchas ganas, de eso y de mucho más. ¡Ya os contaré el resultado!

Bueno, y ahora dejando un poco atrás las carrerillas... Vamos con algo que os gustará mucho más (al menos eso creo, jeje): ¡COMIDA MEXICANA! Eso es lo que hemos comido hoy, jiji. Sí lo se, no es lo más sano antes de una carrera, pero me excusaré diciendo que... ¡estoy de vacaciones! Sí, vacaciones por fin. Y como comprenderéis, pocos sábados puedo comer tranquilamente una buena comida, con una muchísima mejor compañía (siento la exageración, pero sufro de un enamoramiento profundo que no tiene cura. ¡Ni la quiero!). Resumiendo, que hemos decidido comer todo mexicano, y lo mejor, ¡todo casero! ¡TODO! Nachos, salsa, tortitas, relleno... Bueno, si queréis ser quisquillosos... el queso era de bolsa, jaja.
Y ahora sí... Señores... señoras... niños... y niñas... Sin más dilaciones... ¡recetas mexicanas!


(Por si acaso, lo recuerdo: ¡SIN GLUTEN!)

NACHOS CASEROS: AL HORNO Y SIN GLUTEN

Aquí podéis ver la diferencia de color de las 2 harinas.
Ingredientes:
  • 300 ml agua
  • 400 g harina maíz (ADPAN + PAM, se me acabo la de ADPAN y tuve que echar de la otra)
  • 100 g harina trigo sarraceno
  • 1 cucharadita de sal
  • 150 g mantequilla
  • 1/4 cucharadita de goma xantana
  • Un buen chorrito de aceite de oliva
Preparación:
Después de pesar los ingredientes, encendemos el horno a 220º.
Mezclamos las harinas con la goma xantana. Cuando esté bien repartido, añadimos la sal y volvemos a mezclar. Después, añadimos la mantequilla un poquito derretida, para que la podamos incorporar mejor con las harinas. Una vez integrada la mantequilla en la masa, vamos añadiendo poco a poco el agua y formamos una mezcla homogénea, a medida que vamos amasando.


La masa está lista cuando queda consistente y no se pega. En este momento, echamos la masa en un mantel de silicona o en una superficie un poquito enharinada (también podéis usar papel de horno, pero para amasar es un poco engorroso), echamos un buen chorrito de aceite y vamos amasando un poquito.
Cuando tiene una consistencia firme, que se haya mezclado todo bien, estiramos la masa bien finita y la vamos cortando en triangulitos o circulitos, como más os guste. Para esto, como sale mucha masa, yo dividí la masa en 4 partes para poder manejarla mejor. (Además, he congelado una parte, para ver como sale, ¡ya os contaré!).


Colocamos los nachos cortados en una bandeja con papel vegetal, bajamos el horno a 200º y los metemos. Horneamos durante unos 10-15 minutos, aunque depende del grosor y el tamaño. Cuando están doraditos, pero sin llegar a quemarse, los sacamos, dejamos enfriar unos minutos en la bandeja y luego dejamos enfriar en una rejilla.
Y... ¡a disfrutarlos!


Para el guacamole o las salsas, la verdad es que eso depende de tus gustos, o como nosotros, de lo que tengas en casa. Por si queréis saberlo, nosotros usamos lo siguiente:
  • 1 aguacate
  • 1 pimiento verde
  • 1 tomate
  • Sal, vinagre y aceite (al gusto)
Pelamos el aguacate y el tomate, y los aplastamos. Después añadimos el pimiento cortado en daditos y mezclamos bien. Aliñamos con sal, aceite y vinagre al gusto. Recomiendo que lo dejéis un rato reposando, para que se potencien bien los sabores y tengáis un buen guacamole.

TORTITAS DE MAÍZ SIN GLUTEN

Ingredientes:
  • 4 tazas harina de maíz
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/8 cucharadita de levadura
  • 1/4 taza de manteca de cerdo (recomiendo mejor que sea mantequilla, la manteca queda muy fuerte)
  • 1/4 cucharadita de goma xantana
  • Agua caliente (lo que admite la masa)
Preparación:
                               

Mezclamos la harina, la sal, la goma xantana y la levadura, y añadimos la manteca/mantequilla (un poco derretida). Cuando lo hemos mezclado bien, vamos echando el agua, hasta que la harina adquiera la consistencia de una masa, y amasamos durante 5 minutos.
Después, formamos un cilindro con la masa (el grosor depende de como nos guste más), y partimos la mitad, luego la mitad de la mitad, y así hasta el tamaño que queramos que tengan nuestras tortitas. (A mí me salieron unas 16).


Cuando tenemos nuestras bolitas listas, las envolvemos con papel film transparente, y las dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos.
Cuando han pasado los 30 minutos, las estiramos en una superficie enharinada o en un mantel de silicona. Calentamos la sartén con un chorrito de aceite y echamos la tortita, cocemos por un lado hasta que aparezcan burbujitas (aunque a mí no me salieron, en la receta original así lo ponía) y manchas marrones; damos la vuelta y hacemos lo mismo por el otro lado.

Estas tortitas, se pueden guardar hasta el momento de su consumo poniendo papel vegetal entre cada una de ellas y metiéndolas en una bolsa de congelación.
Si las probáis con mantequilla, ¡ya me diréis el resultado!


Para el relleno, pasa lo mismo que con las salsas de los nachos, depende de vuestros gustos, si os gusta con carne de cerdo, o con pollo, o ternera, o vegetal, más fuerte, menos fuerte...
Nosotros usamos lo siguiente:
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento verde
  • 2 pimientos rojos
  • 1 bote de tomate natural triturado
  • 500 g de carne picada
  • Sal, aceite y especias
Lo primero, ponemos la carne picada a macerar con un poco de sal, aceite y las especias que hayáis elegido (si queréis darle un toque picante, usar el pimentón fuerte, a nosotros nos gusta mucho).
Ponemos en una sartén, un poco grande (para que no hagáis corto... alguna vez me ha pasado...), un buen chorro de aceite y cortamos las verduritas a daditos pequeñitos, cuando esté caliente, las echamos, con un poco de sal, y esperamos a que estén bien pochaditas. En ese momento, echamos el tomate (si es casero, y tienen más acidez que el de compra, os recomiendo que le echéis un poco de azúcar, está de muerte...).Cuando comienza a hacer “chuf-chuf” echamos la carne, y la dejamos cocer a fuego medio. Pasados unos minutos, la carne ya estará casi cocida, así que bajamos un poco el fuego y esperamos a que el caldito reduzca un poco (no dejéis mucho líquido, si no, cuando la pongáis en la tortita, notaréis como se escurre todo por vuestra mano...).

A los burritos o fajitas, depende de lo que hagáis, les podéis poner queso, tomate natural en rodajas, ensalada... Todo lo que queráis.
Y con esto... ¡ya tenemos nuestra comida mexicana lista!

Bueno, yo creo que por hoy ya esta bien, ¿no creéis?

Ahora a contar las horitas para la carrera, que tengo unas ganas... Y nervios... Y miedos... ¡AAAAHHHH!

¡Una cosilla más antes de irme! La próxima entrada, serán los cupcakes de té matcha, que he hecho para después de la carrera. ¡Y son rositas y con el lacito! ¡Han quedado divinos!

Bueno ahora ya sí, que sí, voy a descansar para mañana... ¡un beso muy grande! Sobre todo... ¡a todas las mujeres! Y a todos los que van a correr mañana: ¡mucha suerte!