sábado, 6 de febrero de 2016

Cookies de canela y lacasitos (sin gluten)

¡Buenas noches!
Espero que a estas horas estéis durmiendo o, como es lógico un viernes por la noche, estéis pasándolo bien por ahí. No como yo, que está acabándose un té azul delicioso y ordenando cosillas en el ordenador. Y por eso, que estaba mirando las recetas, y he visto estas cookies tan deliciosas que hice para navidad. (Sí, bueno, ya dije que no pondría recetas de navidad, pero es que estas cookies las podéis hacer cuando queráis, al menos eso pienso, jeje).

Es una receta que he adaptado de "Objetivo: cupcake perfecto" de Alma Obregón, y solamente deciros que su olor a canela y su sabor son irresistibles. Para que os hagáis una idea, no compro lacasitos por no hacerlas, jeje. (Bueno, también es porque los que tenía me los comía mientras estudiaba... Era un sustituto del sueño muy bueno y delicioso... Mmmmm...)
Y no, no me olvido de los panes, las próximas si o si son panes.
Aquí os dejo la receta, pero no la hagáis ahora... no... ahora a dormir... o... ¡marcha, marcha!

COOKIES DE CANELA Y LACASITOS (Sin gluten)

Ingredientes (para unas 42 unidades):
  • 150 g mantequilla 
  • 100 g azúcar moreno 
  • 100 g azúcar blanco 
  • 1 huevo 
  • 2 cucharaditas de canela 
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato 
  • 1/4 cucharadita de goma xantana 
  • 120 g harina de arroz 
  • 70 g maicena 
  • 70 g harina de ADPAN 
  • 40 g chips de chocolate negro 
  • 40 g chips de chocolate blanco 
  • Un montón de lacasitos

Preparación:

Lo primero que haremos será tamizar las harinas con la goma xantana, el bicarbonato y la canela. Y lo reservamos.



En un bol, batimos la mantequilla con los 2 tipos de azúcar, hasta que estén bien integrados y obtengamos una mezcla cremosa. Añadimos el huevo y batimos bien. Incorporamos la mezcla de las harinas, y mezclamos a velocidad baja.


Cuando tenemos una masa homogénea, echamos los chips de chocolate y los lacasitos. Mezclamos todo, hacemos una bola y la metemos en la nevera durante 1 hora.

Precalentamos el horno a 180º C.



Pasado ese tiempo, la sacamos de la nevera y vamos haciendo bolas, más o menos del tamaño del que queremos obtener la galleta. Al principio, estará un poco dura, pero se va ablandando poco a poco. Vamos colocando las bolas en una bandeja de horno con papel vegetal y, si las queremos crujientes por fuera y muy blanditas por dentro, las aplastamos un poquito, si por el contrario, las queremos más crujientes, las chafamos un poquito más.



Horneamos a 180 ºC durante unos 12-15 minutos, o hasta que comiencen a estar un poquito doraditas. Cuando las sacamos del horno, antes de que se pongan duras, colocamos unos lacasitos por encima, clavándolos un poquito. Después, cuando están duras, las dejamos enfriar en una rejilla.


Para conservarlas, yo las pongo en un tarro de galletas que se pueda cerrar, aunque también las podéis dejar en una bandejita.