martes, 1 de marzo de 2016

Pan rústico sin gluten de maíz

¡Hola de nuevo mis queridos panaderos!

¿Cómo van esos panes?

¿Habéis experimentado con alguno?

¿O habéis preferido ser más razonables, y seguir una receta (como la gente normal hace)?

Pan con receta básica.
En cualquier caso, espero que hayáis disfrutado haciéndolo, o que disfrutéis cuando lo hagáis, ya que eso es lo más importante de todo en la cocina. ¡Disfrutarla! Recordaros también, que me encantaría que me contarais vuestra experiencia, qué tipo de panes habéis hecho y cómo os han salido. ¡Ah! Y que me etiquetéis en vuestras creaciones, me haría muy feliz. Pero… lo que más feliz me haría, feliz de verdad, es que también compartierais vuestras recetas conmigo, y así aprenderíamos todos. Sobre todo, adoraría a aquel panadero/a que haya descubierto como conseguir que el pan sin gluten ¡dure!, pero no de que se ponga malo, no. Sino que dure tierno, ni se quede seco, ni se ponga blando, ni duro. Algo para que se mantenga tierno y crujiente, como recién hecho. No sé a vosotros, pero a mí me pasa que a los 2 días, o así, aunque cruje, ya no es lo mismo (espero que alguno me entienda… sniff…), de hecho, lo tuesto para que cruja más.

Así que esa es mi odisea… conseguir que el pan sin gluten dure… como los normales…

Bueno, y ya vale de enrollarme tanto… Si es que, cuando me da por hablar (en este caso escribir), no hay quien me pare. Por eso, os dejo ya con la receta…

(- Vocecilla interior: A ver Rocio, un momento, ¡pero si no les has dicho nada de la receta!
- Rocio: Aaaaa… es verdad, tanto contar cosas…)

A ver, la receta de hoy, para mí una de las mejores, es un pan tipo rústico con máiz. Está hecha con la panificadora del lidl, y la verdad que está delicioso. Casi me sé la receta de las veces que lo he llegado a hacer, aunque está vez, he usado maíz en vez de harina de teff (tranquilos, también os pondré la receta).

- Me acabo de acordar que no tengo el programa de la panificadora, ya que estoy en Barcelona (sí, ¡BARCELONA!, por fin vacaciones, ya era hora), y os lo pondré más adelante, ¡prometido! –

Aquí os dejo el programa 9 de la panificadora:
  • Precalentar: no hay
  • Amasado 1: 13 minutos
  • Fermentación 1: 10 minutos
  • Amasado 2: 9 minutos
  • Fermentación 2: 18 minutos
  • Fermentación 3: 30 minutos
  • Horneado: 60 minutos
 Y… ¡ya está! Vamos con la receta.


PAN RÚSTICO CON MAÍZ (Sin gluten)

Ingredientes:
  • 500 g de agua con gas (aunque podéis usar normal)
  • 100 g de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 100 g harina Brot Mix de Schar
  • 50 g de harina de arroz
  • 250 g de harina Beiker
  • 50 g de harina de trigo sarraceno
  • 50 g de harina de maíz
  • 15 g de miel
  • 1/2 nuez de levadura fresca de panadería

Preparación:


En un bol, echamos las harinas con la levadura, mezclamos bien y reservamos.


En la cubeta de la panificadora, echamos el agua, el aceite de oliva, la sal y la miel.


Por último, añadimos la mezcla de harinas.

Metemos en la panificadora y ponemos el programa 6. Masa, que nos lo va a mezclar todo durante unos 15 minutos. (¡OJO! Solo si vais a hacer el pan en ese momento, si no, os pasará como a mí. Al final os lo cuento.)


Cuando ha finalizado de mezclarlo, ponemos el programa 9. Sin gluten (os pondré los tiempos) y esperamos a que finalice.


Al acabar el programa, la maquina pitará y ya podremos sacar nuestro pan. Al sacarlo, lo desmoldamos con mucho cuidado (¡¡QUEMAA!!) y lo colocamos sobre una rejilla, para que se enfríe bien. Esto es muy importante, ya que si en alguna parte lo tapáis (por ejemplo, lo ponéis en una bandeja, no rejilla), el vapor de agua se acumulará con la calor y esa parte se pondrá blanda. Por eso, intentar que este lo más “destapado” posible, para que os salga más crujientito. 

¡Y ya podemos disfrutar de nuestro delicioso pan!

Ahora os cuento el porqué de lo de antes. Lo que pasó es muy sencillo, yo (“como soy tan lista”) prepare mi pan, lo mezcle y claro, como era de noche, no me iba a quedar para esperar a que saliera. Así que le puse el temporizador, para que cuando me levantara, tuviera el pan recién hecho. Pero, ya os digo “como soy tan lista”, no pensé que durante tantas horas, con la masa mezclada, y la panificadora cerrada, eso se iba a convertir en una cámara de fermentación. Así que, cuando estoy remoloneando un poco en la cama, y huelo a quemado, ya os podéis imaginar el salto que pegue. ¿Y qué había pasado? Pues que eso había subido tanto que la masa se había escurrido por los laterales de la cubeta y había llegado a las “barritas” que calientan (mmm… no sé cómo se llama).

Conclusiones:
  • NUNCA MEZCLES SI LO VAS A PONER MÁS TARDE
  • Ahora mi máquina tiene un color doradito muy vintage…
  • Mi pan se quedó por la mitad (carita triste, carita triste).
Recordad que es el básico.
Por eso, la foto final que os pongo es del pan básico, no de este, y cuando lo repita ya os la pondré.

Y con esto ya os dejo tranquilos por una semana, para que podáis hornear esta receta y muchas otras.
Por cierto, si puedo os pondré una entrada con las cositas que haga en Barcelona, que esta vez voy de shopping… y mi primera paradita es… ¡STARBUCKS! Tengo unas ganas horribles, a ver si puedo, cruzar los dedos… espero que sí.

¡Os quiero! Besitos…

P.D.: No vuelvo a escribir una entrada durante un viaje, que me quedo sola escribiendo… ¡Lo siento por el tostón! Espero haberos entretenido, por lo menos.


Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber.” Albert Einstein