domingo, 26 de febrero de 2017

Snickerdoodles de limón (Sin gluten)

¡Buenos días!


Aunque aún sigo preparando la receta que os falta de San Valentín, aprovecho este ratito que tengo para poneros la receta de este mes para el reto "Dis-fruta". ¡Qué otra vez casi se me pasa! (Si es que... me faltan 24 horas más al día, jaja).

Bueno, este mes tocaba el limón, y como os imaginaréis hay un montón de recetas con esta fruta, así que no tuve ningún problema. Después de mirar mucho, me decanté por unas snickerdoodles, que son unas galletas tiernas de canela, y lo único que hice fue añadirles el limón.

¡Y quedaron más buenas que solas!

Son super fresquitas, blanditas y a la vez tiernas, y, como no, buenísimas. Van perfectas para acompañar una tacita de café o té, y como salen tantas, siempre tendréis galletas caseras para cuando tengáis invitados a tomar café.

Ahora, sin enrollarme más, os presento la receta de estas deliciosas galletitas de canela y limón.

¡Ya veréis que fáciles son!

SNICKERDOODLES DE LIMÓN

Ingredientes (58 unidades):


  • 250 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 g de azúcar blanco + 3 cucharadas
  • 130 g de azúcar de caña integral o panela
  • 400 g de harina de arroz
  • 100 g de maicena
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/8 cucharadita de psyllium
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de canela + 1 cucharada
  • La ralladura de 1 limón (si queréis potenciar más el sabor poner 2 limones)
  • El zumo de 1/2 limón (si queréis potenciar más el sabor poner 1 limón)


Preparación:

Tamizamos la harina de arroz con la maicena, el bicarbonato, el psyllium, la levadura y las 2 cucharadas de canela. Reservamos.

En un bol, batimos la mantequilla con el azúcar blanco (menos las 2 cucharadas), la panela, la ralladura y el zumo de limón, hasta que todo se integre bien y la mezcla se aclare. Incorporamos los huevos uno a uno, y batimos de nuevo para que se integre bien.

                                                                               

Poco a poco, y a velocidad mínima, vamos añadiendo la mezcla de las harinas.


Cuando tenemos una masa lisa y homogénea, la dejamos reposar durante unos 30 minutos en la nevera. Y precalentamos el horno a 190 ºC.

   

Mientras, vamos preparando las bandejas del horno con papel vegetal, y en un bol mezclamos las 3 cucharadas de azúcar con la de canela.

Sacamos la masa de la nevera y, con ayuda de una cuchara de helado, vamos cogiendo bolitas de masa. Las redondeamos un poco, las pasamos por el azúcar-canela, y las vamos colocando en la bandeja, un poco espaciadas.

   

Metemos en el horno, bajándolo a 180 ºC, y horneamos durante unos 10-15 minutos, o hasta que las galletas se pongan doraditas.

Las dejamos templar un poco en la bandeja, y luego las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriar.

¡Y a disfrutar!

Guardarlas en una cajita o bote de galletas, y tendréis siempre galletas caseras para tomar con el café o té, o para desayunar, o merendar... En fin, para cualquier momento, jeje.

Y con esto os dejo entretenidos un ratito, que aún tengo que preparar una recetita más, jeje.

¡Sorpresa, sorpresa!

Un besito muy fuerte y hasta el próximo post.

¡Feliz día!



"Lo malo del amigo, es que nos dice las cosas desagradables a la cara; el enemigo, las dice a nuestras espaldas, y como no nos enteramos, nada ocurre" Alfred de Musset.